miércoles, 11 de noviembre de 2009

Se me da mal dividir



La unidad hace la fuerza.

Y con esto me refiero a cada uno de nosotros, a las personas, al ente que todos llevamos dentro.
Si el tiempo, cada segundo no fuera igual que el anterior, ya no sería uno, ya no podríamos englobar esta cuarta dimensión como una unidad medible, ya romperíamos esa armonía, decolorando una realidad que lleva estipulada con la mejor intención de dar paz a este mundo de cabezas locas, matemáticamente hablando, estaríamos dividiendo más de la cuenta, dividiendo mal, dividiendo con el alma, con amor y odio, con el subconsciente...Estaríamos haciendo real, patente, una opinión y una impresión de la conciencia personal de este cuarto elemento que, como muchas otras cosas, es solo nuestro y a nadie le importa...
Que caos, ¿verdad?, es solo un ejemplo, por mucho que la geometría, la trigonometría, la filosofía y demás ciencias pretendan racionalizar algo tan relativo como el tiempo, el espacio, el amor...Son solo segundos de alguien muy persuasivo. Las dudas matan... No es verdad, tampoco es mentira, es un hecho humano, es una característica propia de cada ente, ese que todos llevamos dentro. Si, resolverlas te hace más fuerte, aunque nunca sabes de verdad si has hecho lo correcto, y lo que es peor, ¿Para quien es correcto lo que he hecho? ¿Sería capaz de volver a hacerlo? ¿De verdad lo es para mí? Si lo has dudado, es porque en algún momento pensaste que no.
Volvemos a lo mismo, es algo por lo que te decantas, una solución a una cuenta a la que aún le faltan decimales, como el número pi, o los números con periodo puro, algo infinito e inabarcable.
Por eso esa sensación de unidad, de quietud, incluso de sencillez, tanto en música como en pintura, en sentimientos como en emociones, la horizontalidad, la magia embriagadora de un silencio, aprobar, llegar a fin de mes, la brisa, un suspiro o la respiración de alguien que duerme, imperfecto como todo, pero a la vez, alivia esa fuego interno que se agita en permanente oscilación, a lo mejor de una forma ficticia, o indefinida, pero siempre parcial, siempre pobre, siempre como un pequeño recodo de momentos tan y tan subjetivos, que para el resto, incluso para la verdad, para tu verdad, es casi imperceptible. A ese fuego interno le llamo amor, puede llamársele de mil maneras pero yo lo considero amor. Si nada amasemos no estaríamos vivos, y a la vez si amamos demasiado podemos llegar a perder algo más que la vida... Podríamos ser aire... o un simple segundo en una memoria, una historia, demasiado grande como para prestarnos atención... Una piedra en el camino de otra persona que, tarde o temprano, saltará...y olvidará...

Somos imperfectos por naturaleza,...Habrá que vivir con ello...
~~Minstrel of Dreams~~

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